México confirma continuidad del envío de petróleo a Cuba pese a críticas internas y presión regional
El gobierno de México anunció que mantendrá el envío de petróleo a Cuba como parte de una política exterior soberana, generando debate entre la oposición y sectores críticos sobre el impacto diplomático y económico.
La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó desde Palacio Nacional que México continuará enviando petróleo a Cuba pese a las críticas internas y la presión de actores regionales, defendiendo la medida como un acto de solidaridad histórica y una expresión de soberanía nacional.
En un pronunciamiento oficial, la presidenta destacó que el suministro de petróleo a Cuba no constituye un subsidio desproporcionado, sino una decisión enmarcada en principios constitucionales de política exterior, reafirmando el compromiso del país con la cooperación internacional y la no intervención. La medida ha suscitado críticas de partidos de oposición como PAN, PRI y Movimiento Ciudadano, que consideran que la entrega de recursos energéticos al extranjero podría ser irresponsable, especialmente en un contexto de presiones económicas internas y compromisos con mercados estratégicos.
Analistas diplomáticos también han señalado que la decisión se produce en un entorno tenso con Estados Unidos, donde el presidente estadounidense expresó públicamente su rechazo al apoyo energético a Cuba. Sheinbaum, sin embargo, aseguró que no existe una solicitud formal estadounidense para detener el suministro y que México actuará con independencia de las presiones externas.
Esta declaración coloca a México en el centro de un debate de política exterior y soberanía que podría tener implicaciones más amplias en su relación bilateral con Estados Unidos, un socio clave en comercio, seguridad y migración. Al mismo tiempo, refuerza una narrativa de autonomía política que puede fortalecer la base de apoyo de la administración federal, aunque también podría intensificar las críticas de sectores que argumentan que los recursos energéticos deben priorizar el desarrollo interno.
La continuidad del envío de petróleo a Cuba será observada tanto por actores políticos internos como por la comunidad internacional. La administración federal lo presenta como un compromiso con la solidaridad histórica, mientras que sus detractores advierten sobre el impacto en la agenda económica y diplomática del país en 2026.