Peso mexicano cede terreno frente al dólar antes de la próxima decisión del Banco de México
El peso mexicano retrocede en los mercados cambiarios ante expectativas sobre la política monetaria del Banco de México, con la moneda estadounidense rondando niveles superiores a 17.30 pesos.
En la jornada del jueves 5 de febrero de 2026, el peso mexicano mostró depreciación frente al dólar estadounidense, reflejando el nerviosismo de los mercados previo al anuncio de política monetaria del Banco de México (Banxico), programado para los próximos días.
Los datos oficiales publicados señalan que el tipo de cambio interbancario inició la jornada alrededor de 17.35 pesos por dólar, con cotizaciones fluctuando a lo largo del día según el mercado cambiario local. Banxico publicó el tipo de cambio FIX en 17.2925 pesos por dólar, valor útil para obligaciones denominadas en moneda extranjera registradas en el Diario Oficial de la Federación.
Operadores financieros y analistas atribuyen esta tendencia al ajuste de posiciones de inversionistas en anticipación a la decisión de Banxico sobre su tasa de interés objetivo, que se espera se mantenga sin cambios tras una serie de recortes en 2024 y 2025. Algunos bancos mostraron cotizaciones en ventanilla que superan los 17.90 pesos por dólar en la venta al público, mientras que la compra se situó en niveles cercanos a 16.10 pesos.
Este comportamiento del tipo de cambio tiene implicaciones directas para consumidores, empresas que importan bienes denominados en dólares, y sectores dependientes de capital extranjero, además de influir en el poder adquisitivo de las familias que reciben remesas.
La volatilidad del peso refleja un clima de cautela entre inversionistas mexicanos ante señales mixtas de crecimiento económico global y presiones inflacionarias. El mercado estima que Banxico podría optar por pausar su ciclo de recortes para consolidar estabilidad financiera. Esto, a su vez, se traduce en mayores costos de cobertura cambiaria y atención adicional por parte de corporativos y hogares.
Con Banxico en el centro de las expectativas económicas, las próximas decisiones sobre tasas de interés y comunicación institucional serán claves para definir la trayectoria del tipo de cambio peso-dólar en el corto plazo.